Cursos Monográficos

Dominancia ocular y su influencia - o ausencia de influencia - en el rendimiento académico
Sábado, 13 de marzo de 2010. De 14:00 a 15:00 h. Sala N-102
Domingo, 14 de marzo de 2010. De 14:00 a 15:00 h. Sala N-101

Las cuestiones que serán discutidas aquí son (1) el papel de la preferencia ocular y la dominancia entre los muchos comportamientos humanos y las asimetrías cerebrales, y (2) la consecuencia de las asimetrías oculares y otras asimetrías, en el desarrollo cognitivo en particular.

Tan pronto como el eje derecho-izquierdo del embrión comienza a diferenciarse, una expresión asimétrica de genes de la familia de los factores β de la transformación del crecimiento rompe la simetría incipiente. Esto ha sido observado en humanos así como en todos los vertebrados estudiados hasta el momento. Le sigue una cascada de acontecimientos que conducen a la asimetría anatómica y de comportamiento, cuyas asociaciones están lejos de ser claramente entendidas. Dos clases de asimetrías oculares comportamentales han sido estudiadas en humanos: La preferencia por uno de los ojos con visión monocular y la dominancia de uno de los ojos en la competencia binocular.

Considerando las asimetrías mejor conocidas, alrededor del 90% de las personas son diestras, y todavía más tienen el lenguaje lateralizado en el hemisferio izquierdo. La cifra es menor para la preferencia ocular, alrededor del 70% de las personas emplean su ojo derecho para la visión monocular. Algunos estudios en animales han mostrado una asociación entre la estimulación asimétrica con luz de los ojos antes de la incubación y el comportamiento lateralizado visual después de la incubación. Poco se conoce del origen y del desarrollo de la preferencia ocular y de la dominancia ocular en bebés, y parecido sobre su impacto en el desarrollo.

Varios estudios en humanos han investigado el impacto de ser diestro o zurdo y de la lateralización de las funciones en el desarrollo, y la mayoría han llegado a la conclusión de que la lateralización es ventajosa. Los individuos con asimetrías invertidas, las personas zurdas por ejemplo, han sido consideradas durante mucho tiempo personas con riesgo para la salud o en el desarrollo académico. Actualmente, las conclusiones establecidas por estudios recientes prefieren destacar la ausencia de simetría como la asociación con los riesgos en el desarrollo. El impacto de la lateralización visual ha sido estudiado en varios animales, incluyendo pájaros, que muestran, por ejemplo, que cuanto mayor es la superioridad del ojo derecho, mayor es la discriminación visual. El impacto de la dominancia ocular en el desempeño académico ha sido rara vez estudiado en humanos, pero la preferencia ojo-mano cruzada ha sido con frecuencia considerada la responsable de estar asociada con alto riesgo de dislexia y otras dificultades para el aprendizaje. Basándonos en nuestros estudios, discutiré la validez de tal afirmación.