Jornadas Gaceta Business

Perspectivas económicas y financieras

Antonio Cortina

Domingo, 14 de Marzo 13:00 - 14:00h
Sala N-113 + N-114

La economía internacional ha sufrido una profunda e intensa crisis, que se ha llegado a comparar incluso con la de 1929. Tras dos años de caídas de la actividad y del empleo, el entorno internacional ha mejorado, aunque aún sigue siendo frágil. En la recuperación juegan factores transitorios, como las políticas expansivas fiscales, y factores más sólidos, como el ajuste inmobiliario, medidas financieras y endeudamiento del sector privado. Además, hay que añadir, por el lado positivo, que existe una sincronía mayor de la esperada en la recuperación de la economía. No obstante, todavía existen factores de riesgo que podrían revertir la situación o, al menos, ralentizarla. Estos son:

  • Primero, el tiempo de salida de las ayudas fiscales, ya que para revertirlas hay que afinar entre el riesgo que supone un retraso (con los riesgos inflacionistas que ello conlleva) y el coste de equivocarse y retirarlas antes de tiempo, truncando la recuperación. La percepción de que el coste de una retirada rápida es mayor que el de extenderse en las ayudas probablemente juegue a favor de retrasarlas.
  • Segundo, el comportamiento del mercado laboral se ha convertido en un elemento clave para definir la solidez de la recuperación.
  • Por último, el sistema financiero va a continuar presionado hacia la necesidad de un mayor desapalancamiento, en un entorno de actividad menor y más exigente, por lo que va a ser importante también acertar con el calendario de implementación de los futuros cambios en la regulación financiera.

No obstante, es de esperar una recuperación de la economía mundial en el corto plazo, aunque existen marcadas diferencias entre las diferentes áreas económicas. La economía española también se encuentra en vías de ajuste, aunque con un retraso respecto a la recuperación global. Además, la mayor acumulación de desequilibrios durante la fase de expansión va a hacer que la salida sea más lenta, aunque es de esperar un mayor avance en la posición financiera del sector privado que en el mercado inmobiliario. Se debe aprovechar la crisis actual para acometer reformas que permitan aumentar el crecimiento potencial de la economía española.