MICROPERIMETRÍA Y BAJA VISIÓN

José Alberto de Lázaro Yagüe. IOBA Valladolid
Mª Begoña Coco Martín. IOBA Valladolid
Rubén Cuadrado Asensio. IOBA Valladolid
Elsa González Simón. IOBA Valladolid
Rosa Mª. Coco Martín. IOBA Valladolid



Propósito:

La microperimetría es una técnica de exploración que permite unir la información morfológica y funcional de la retina. Su principal aplicación es oftalmológica pero también se puede emplear en las consultas optométricas, sobre todo en el campo de la Baja Visión. Por eso es necesario comprender los principios básicos de la microperimetría así como sus aplicaciones para la Baja Visión.

Pacientes, material y método:

La microperimetría es aplicable a cualquier paciente con una enfermedad macular. Sus principales funciones son el análisis de la fijación y la determinación de la sensibilidad retiniana, mediante la estimulación de puntos concretos y visualizando la retina durante todo el examen. Existen dos tipos de aparatos que permiten realizar microperímetrías: el Scanning Laser Ophthalmoscope (SLO) y el MP-1 de NIDEK. Actualmente sólo se encuentra disponible el MP-1 en el mercado, que además permite examinar al paciente sin emplear cicloplegia en la mayoría de los casos.

Esta prueba ofrece nuevas posibilidades en una consulta de Baja Visión, tales como la determinación del tamaño y la profundidad de los escotomas, la localización del locus retiniano preferencial (LRP), la medida de la estabilidad de fijación y la posibilidad de entrenar un nuevo LRP de mayor sensibilidad.

Conclusiones:

La microperimetría es útil para evaluar la función visual, es significativa para la valoración y el seguimiento en patologías maculares e importante para los pacientes con Baja Visión. Aún así, todavía son necesarios estudios que validen la eficacia del MP-1.