¿EN QUÉ CASOS PUEDEN SER LAS LENTES DE CONTACTO UNA ALTERNATIVA A LA CIRUGÍA REFRACTIVA?

Ramón Solá Parés.

Centre Universitari de la Visiò. Tarrasa


La cirugía refractiva se presenta como la liberación de la dependencia de un sistema de compensación. Incluso en el supuesto de una situación totalmente exitosa en el postoperatorio, los riesgos que asume el paciente nos obligan, como profesionales de la salud, a hacer una reflexión.

La cirugía refractiva se presenta como la liberación de la dependencia de un sistema de compensación. Incluso en el supuesto de una situación totalmente exitosa en el postoperatorio, los riesgos que asume el paciente nos obligan, como profesionales de la salud, a hacer una reflexión clara sobre las diversas alternativas que pueden ofrecerse al usuario con respuesta a su interés personal, y sean menos arriesgadas (o al menos reversibles) para su futura salud ocular y integral. No olvidemos el riesgo de infección por cualquier acto quirúrgico. La persona dependiente del uso de su sistema de compensación, como norma miope medio-alto, ve como un sueño, hoy en día fácilmente alcanzable, el no tener que usar nunca más gafas. Evidentemente, su desconocimiento sobre visión conlleva que tenga todo el derecho del mundo a pensar así, pero evidentemente el profesional, en sus labores informativas en el preoperatorio, puede y debe ayudar a valorar otra opción generalmente desechada por diversos aspectos, en opinión del autor, clínicamente poco aceptables. Generalmente, se ha presentado al hecho de llevar las lentes de contacto (LC) demasiadas horas como el gran enemigo a batir y ésta es la base del miedo, irracional por otra parte, al uso permanente (UP). En todo caso, es un miedo lógico por lo que se ha transmitido inadecuadamente a los usuarios -culpa nuestra- e incluso entre los mismos profesionales -más culpa nuestra-.

El uso racional, la selección adecuada, la información verídica dan opciones a plantear este régimen de uso como una alternativa real. El origen de las LC de UP se inicia en los años 70 de manera generalizada con materiales hema® y su mayor representante ha sido la conocida lente plano t® . La aparición de otros materiales y periodos de reemplazo en UP, incluso de seis meses, queda truncada por la nota de la FDA de 1986 en la que se prohíbe el UP por periodos superiores a siete días. Vistakon® revoluciona con su sistema de uso y reemplazo a finales de los años 80. La aparición de los materiales de silicona (en hidrogel) y los materiales de alta permeabilidad (súper dK) en permeables a los gases de esta última década convierte al UP en alternativa a la cirugía refractiva como una realidad clínicamente válida. También es importante dar a conocer esta opción al sector médico, puesto que incluso puede convertirse en un sistema de transición para usuarios con determinadas contraindicaciones, no absolutas, a ser intervenidos y a la vez, evidentemente, como la mejor opción para los “no operables”. Puntos a tener en cuenta:

Criterios de selección, tanto del usuario como del material y periodos de reemplazo,
Aspectos básicos a transmitir en la información.
Modelo de gestión del usuario de LC en régimen de UP como una alternativa efectiva a la cirugía refractiva, ya sea temporal o definitivamente.

No es muy constructivo, como profesional del sector, observar que los diversos materiales existentes en este ámbito y que han sido diseñados con gran inversión en I +D específicamente para el UP, en la actualidad están siendo infrautilizados como lentes de uso diario y con “nuevos” reemplazos marcados por el fabricante: un gran paso atrás.